Quimicamp
pH Líquido E15 Quimicamp 208620 – 20 L para electrólisis salina
SKU:208620
26,28 €Precio unitario /AgotadoQuimicamp
Incrementador de pH Quimicamp Plus Basic Granulado 203406 – 6 kg
SKU:203406
16,86 €Precio unitario /AgotadoQuimicamp
Reductor de pH, - pH líquido E15, 5 L. Quimicamp.
SKU:208605
8,18 €Precio unitario /AgotadoQuimicamp
Elevador de pH Quimicamp + pH líquido, 25 Kg.
SKU:205625
49,19 €Precio unitario /AgotadoQuimicamp
Garrafa de pH+ líquido de 5 litros Quimicamp ref. 205606
SKU:205606
12,89 €Precio unitario /AgotadoGre
Incrementador de pH granulado de 5kg de Gre. Ref. 76001
SKU:76001
14,88 €Precio unitario /AgotadoQuimicamp
Incrementador de pH Quimicamp Plus Basic Granulado 203430 – 30 kg
SKU:203430
81,32 €Precio unitario /AgotadoQuimicamp
Incrementador de pH Quimicamp Plus Basic Granulado 203402 – 2 kg
SKU:203402
9,82 €Precio unitario /AgotadoCrystalCare
Reductor de pH en grano Crystalcare envase de 30 Kgs
SKU:PH230
67,44 €Precio unitario /Agotado
Preguntas frecuentes sobre Reguladores de pH
¿Por qué es importante controlar el pH de la piscina?
El pH del agua de la piscina influye en el equilibrio químico, en el comportamiento de determinados desinfectantes, en el confort de los bañistas y en la conservación de los materiales de la instalación.
Un pH fuera del rango adecuado puede favorecer problemas como irritación, incrustaciones, corrosión o pérdida de eficacia de determinados tratamientos.
En piscinas tratadas con cloro suele utilizarse como referencia un pH aproximado de 7,2 a 7,6, aunque el rango adecuado debe establecerse según el sistema de tratamiento y las recomendaciones aplicables a cada piscina.
¿Qué diferencia hay entre un corrector de pH y un regulador automático?
Un corrector de pH es el producto químico utilizado para aumentar o reducir el pH del agua. El pH- disminuye su valor y el pH+ lo incrementa.
Un regulador automático de pH es un equipo que normalmente utiliza una sonda para medir el pH y una bomba dosificadora para aportar automáticamente el producto corrector cuando es necesario.
Por tanto, no son productos equivalentes: el regulador automático necesita un corrector de pH compatible para realizar la dosificación.
¿Necesito un regulador automático de pH si tengo clorador salino?
No es imprescindible en todas las instalaciones, pero puede ser un complemento especialmente útil en piscinas con electrólisis salina.
Estas piscinas también necesitan controlar correctamente el pH y, dependiendo de las características del agua y del funcionamiento de la instalación, pueden requerir correcciones periódicas.
Un regulador automático permite automatizar la medición y dosificación, reduciendo la necesidad de realizar ajustes manuales frecuentes, siempre que el equipo esté correctamente instalado, calibrado y mantenido.
¿Necesito pH- o pH+ para mi piscina?
Depende del resultado del análisis del agua.
El pH- o reductor de pH se utiliza cuando el valor está por encima del rango deseado, mientras que el pH+ o incrementador de pH se utiliza cuando está por debajo.
No conviene elegir el producto basándose únicamente en el tipo de piscina o sistema de desinfección. Primero hay que medir el pH y después realizar la corrección correspondiente siguiendo la dosificación del producto.
¿Qué regulador automático de pH necesito para mi piscina?
Además del volumen de la piscina, conviene comprobar el caudal de dosificación, tipo de bomba, producto químico compatible, rango de medición, sistema de calibración, conexiones y características de la instalación.
Si se va a utilizar junto con un clorador salino u otro sistema automático de tratamiento, también hay que comprobar su compatibilidad y el esquema de instalación previsto.
Por tanto, no es recomendable elegir un regulador de pH únicamente por los metros cúbicos de la piscina.
¿Cómo funciona un regulador automático de pH?
La sonda de pH analiza el agua y el controlador compara la lectura obtenida con el punto de consigna programado.
Cuando el equipo detecta que es necesaria una corrección, controla la bomba dosificadora para aportar el producto correspondiente según su configuración.
El funcionamiento exacto, método de dosificación y sistemas de seguridad pueden variar entre modelos, por lo que deben seguirse las instrucciones del fabricante.
¿Cómo se instala un regulador automático de pH y dónde se colocan la sonda y el punto de inyección?
La instalación depende del modelo y debe realizarse siguiendo su esquema hidráulico y eléctrico.
Habitualmente se necesita un punto adecuado para realizar la medición mediante la sonda y otro para la inyección del corrector de pH, además de instalar la bomba dosificadora y sus correspondientes tubos de aspiración e impulsión.
La posición respecto al filtro, clorador salino, célula de electrólisis y otros sistemas de dosificación es importante. No existe una disposición universal válida para todos los equipos, por lo que debe respetarse el esquema específico del fabricante.
¿Qué mantenimiento necesita un regulador automático de pH?
Aunque automatice parte del tratamiento del agua, el equipo sigue necesitando mantenimiento periódico.
Conviene comprobar la lectura y estado de la sonda, calibración, bomba dosificadora, tubos, punto de inyección y nivel del producto corrector, además de los demás componentes indicados por el fabricante.
También es recomendable contrastar periódicamente la lectura del equipo con una medición independiente para detectar posibles desviaciones.
¿Cada cuánto hay que calibrar y cuándo se debe cambiar la sonda de pH?
No existe una frecuencia universal de calibración ni una vida útil exacta para todas las sondas.
La periodicidad depende del modelo, condiciones del agua, mantenimiento y recomendaciones del fabricante. También conviene revisar la calibración si aparecen lecturas anómalas o diferencias importantes respecto a una medición de referencia.
Una sonda puede necesitar sustitución cuando, después de realizar correctamente las operaciones de limpieza y calibración previstas, no mantiene una lectura estable o ya no puede calibrarse dentro de las tolerancias del equipo.
¿Qué ventajas tiene un regulador automático frente al control manual del pH?
La principal ventaja es que permite medir y corregir el pH de forma automatizada según la configuración del equipo.
Esto puede reducir las intervenciones manuales y ayudar a mantener el parámetro de forma más regular, algo especialmente práctico en piscinas que necesitan correcciones frecuentes o que ya disponen de otros sistemas automáticos de tratamiento.
A cambio, requiere una inversión inicial, instalación, producto corrector y mantenimiento periódico de componentes como la sonda y la bomba dosificadora.
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